El modelo de incremento parte del escrutinio de 2023. A cada provincia le suma solo
los electores nuevos del 29-N (el censo de la convocatoria menos el de 2023), cada uno
con la participación de su origen (5%
el latinoamericano y 10% el resto, medidas en
3 autonómicas con escrutinio por consulado), con el 99% de votos válidos, y
reparte esos votos como el voto CERA de 2023 de la provincia. Después recalcula D'Hondt provincia a
provincia. La tabla separa los votantes (las papeletas recibidas) de los votos a candidaturas (los que entran
en D'Hondt). El censo de 2023 que se resta
(2.327.388) es el cierre mensual del INE del 1 jun 2023, la base del incremento,
porque da el desglose por provincia y país que el modelo necesita; no es el censo CERA oficial de esas generales en Infoelectoral,
2.328.260 electores, 872 más.
Hay dos censos. El de la convocatoria es el que el INE cerró el
1 ago 2026 (2.769.645 electores). El otro resta las 163.020 inscripciones en
litigio (la cifra al 12 oct 2026,
EFE, vía Maldita.es 13-10-2026): nadie publica dónde están, así que se quitan de las filas
latinoamericanas, por provincia en proporción a su crecimiento latinoamericano desde la ley y, dentro de cada
provincia, por país.
La brecha es lo que le falta, en votos, al aspirante al último escaño de cada provincia en
2023 para igualar el cociente de quien lo ganó. El efecto neto es lo que el voto CERA
nuevo da al aspirante menos lo que da a quien defiende el escaño: el escaño solo cambia si el neto supera la
brecha.
La rejilla reparte todo el voto exterior igual en cada provincia: en la columna observada, el
50% de izquierda + derecha va a la izquierda, y los separatistas, regionalistas y otros conservan
su cuota del CERA de 2023. Ese reparto uniforme no es el real: da voto de izquierda a provincias cuyo CERA vota a la derecha,
y por eso la celda observada da +1 y el cálculo con el reparto real de cada
provincia, 0. Las tres dimensiones multiplican el censo de 2023 («real» es el del 29-N)
y la participación por origen, o fijan la parte de izquierda + derecha que va a la izquierda.
La colocación óptima lleva los votos útiles de las altas de la tabla, poco a poco, a la provincia donde el siguiente
escaño del PSOE cuesta menos votos, como si alguien pudiera dirigir cada inscripción y cada voto: es un límite
superior, no una previsión. Con las mismas altas en sus provincias reales y el reparto real, da
0.